Él conmigo había sido solo un rechazo: no puedo ir hoy, no quiero ir hoy, no sé si voy a querer mañana.
No intento impedir mi muerte, ni mi ataque de pánico, ni siquiera me brindó una mano de ayuda jamás. ¿Eso quería durmiendo a mi lado?
¿Vida?, no gracias, estoy a dieta.
1 comentario:
Encontre tu blog buscando otros .. me gustó. Te sigo leyendo.
Beso
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